Hay algo que siempre ha caracterizado a las sociedades actuales y es sin lugar a dudas la notoria variedad de gente que las componen. Una sociedad demócrata cada vez más globalizada y el respeto a las personas y a la dignidad, actualmente, debe constituirse en uno de los cimientos fundamentales de la misma y, por tanto, la educación como uno de los instrumentos más poderosos de la democracia y por ende, la escuela, como uno de los entes de formación encargada de esta tarea, tratando de educar para la democracia en y para la gran diversidad humana. Esto presume, sin lugar a dudas una nueva responsabilidad y a la vez un apasionante desafío para la escuela y los maestros, desafío que ha originado que la reflexión sobre la multi e interculturalidad llegue a ser un tema de discusión para docentes convirtiéndose en un punto de vital importancia en un país como el nuestro que ha dejado de ser uniforme y tradicional pero en cierta medida culturalmente homogéneo en creencias, valores, lengua y cosmovisión de la vida. En este sentido, los estudios sobre las relaciones entre la diversidad socio-cultural y la escuela, se han convertido en un esencial y fascinante campo para la reflexión e investigación educativa.
Se debe tener una general y amplia visión sobre los desafíos que se desprenden del carácter plural de la sociedad en la que vivimos, explicando los factores o causas que han propiciado el interés repentino por ofrecer una respuesta educativa a la diversidad cultural. En un país como el nuestro, esta evidencia debe ser tomada en cuenta como factor de primera importancia puesto que existen marcadas diferencias socioculturales entre las diversas regiones del país. El Perú es un país donde coexisten en forma inarmónica un conjunto de subculturas con marcadas diferencias entre sí y naturalmente con variantes en cuanto al uso de códigos para simbolizar la realidad e intercambiar información.
Difundir una propuesta para intentar redefinir la educación intercultural desde una perspectiva compleja en el marco de la educación global, es el nuevo reto que se debe plantear. Reconstruir el significado de la educación intercultural desde este nuevo marco global emancipatorio y crítico, definiendo en base a una nueva propuesta, algunas de las características de un currículo global multicultural, debe ser el nuevo reto a alcanzar. Además la figura del profesor como una pieza clave ante la diversidad sociocultural en aras de articular los cambios necesarios para construir una escuela comprensiva, sensible a las diferencias y abierta a la diversidad sociocultural, constituye el núcleo de esta nueva propuesta. Todas estas contribuyen al desafío que supone la articulación de respuestas educativas coherentes y respetuosas con la diversidad cultural que caracteriza a las sociedades modernas y que representa uno de los retos más relevantes para la educación en general.
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